Elegir un sistema LIS es una de las decisiones más importantes para la gestión de un laboratorio de análisis clínicos. Al fin y al cabo, esta tecnología está directamente relacionada con la eficiencia operativa, la calidad de los resultados, la trazabilidad de las muestras y la experiencia del paciente.
Sin embargo, dada la gran cantidad de soluciones disponibles en el mercado, muchos gerentes aún tienen dudas sobre qué criterios evaluar antes de contratar. Por lo tanto, es fundamental analizar diferentes aspectos antes de tomar una decisión. Además, una elección inadecuada puede ocasionar retrabajos, dificultades operativas y limitaciones para el crecimiento del laboratorio.
En este artículo, aprenderá los criterios principales para elegir un sistema LIS capaz de satisfacer las necesidades actuales de su operación y, al mismo tiempo, mantenerse al día con el crecimiento del laboratorio en los próximos años.
¿Qué es un sistema LIS?
El LIS (Sistema de Información de Laboratorio) es una plataforma desarrollada para gestionar y automatizar los procesos de laboratorio. En otras palabras, centraliza la información y ayuda a controlar las actividades que se realizan diariamente en el laboratorio.
Además, el sistema permite la integración de equipos de laboratorio, el control del flujo de muestras, la generación de informes de gestión y la publicación más rápida de resultados. De esta forma, el equipo aumenta su productividad y reduce la incidencia de errores operativos.
Por este motivo, la elección de un sistema LIS debe tener en cuenta no solo las necesidades actuales de la empresa, sino también sus objetivos futuros.
1. Evaluar la capacidad de integración con el equipo de laboratorio.
En primer lugar, es fundamental analizar la capacidad del sistema LIS para integrarse con los equipos de laboratorio utilizados en la rutina diaria del laboratorio.
Cuando esta integración se realiza de manera eficiente, los resultados de las pruebas se transfieren automáticamente al sistema. Esto reduce la necesidad de introducir datos manualmente y minimiza los errores operativos en el laboratorio.
Además, la integración ayuda a aumentar la velocidad de los procesos y a mejorar la fiabilidad de la información. Por lo tanto, antes de contratar una solución, compruebe qué equipos son compatibles con la plataforma.
Asimismo, intente averiguar si el proveedor ofrece soporte para futuras integraciones. Al fin y al cabo, la tecnología que utiliza el laboratorio puede evolucionar con el tiempo.
2. Compruebe la facilidad de uso de la plataforma.
Un sistema LIS robusto no tiene por qué ser complicado. Al contrario, cuanto más intuitiva sea la plataforma, más fácil será para el equipo adaptarse.
Además, una interfaz intuitiva reduce el tiempo de capacitación y contribuye a una mayor productividad. En consecuencia, los profesionales pueden realizar sus tareas con mayor rapidez y confianza.
Por lo tanto, solicite demostraciones prácticas antes de contratar el sistema. De esta manera, podrá evaluar si realmente satisface las necesidades de los usuarios.
3. Analizar las características de seguridad y cumplimiento normativo.
Los laboratorios manejan datos confidenciales de pacientes a diario. Por lo tanto, la seguridad debe considerarse uno de los criterios más importantes al elegir un sistema LIS.
Además de proteger la información almacenada, el sistema debe ofrecer funciones que garanticen un mayor control sobre las operaciones realizadas por los usuarios.
Entre las principales características que merecen atención se encuentran:
- Control de acceso basado en el usuario;
- Registro de las actividades realizadas en el sistema;
- Copia de seguridad de la información;
- Cifrado de datos;
- Trazabilidad de las operaciones.
Además, es importante verificar si la solución contribuye a cumplir con los requisitos de la LGPD (Ley General de Protección de Datos de Brasil). De esta manera, el laboratorio reduce riesgos y refuerza la protección de los datos de los pacientes.
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4. Considere la escalabilidad de la solución.
Muchos laboratorios comienzan sus operaciones con una estructura pequeña. Sin embargo, a medida que la actividad crece, surgen nuevas necesidades.
Por lo tanto, el sistema LIS debe ser capaz de mantenerse al día con esta evolución sin necesidad de reemplazar la plataforma.
Además, una solución escalable permite ampliar el número de usuarios, integrar nuevos equipos y gestionar un mayor volumen de pruebas. En consecuencia, el laboratorio evita costes innecesarios en el futuro.
Antes de contratar, intente comprender cómo se comporta el sistema en operaciones de mayor envergadura. De esta manera, podrá tomar una decisión más estratégica.

5. Evaluar los recursos e indicadores de gestión.
Actualmente, un sistema LIS no solo debe servir para gestionar exámenes. Además, debe proporcionar información relevante para respaldar la toma de decisiones.
Mediante informes de gestión y paneles de control, los gerentes pueden realizar un seguimiento de diversos indicadores operativos clave.
Por ejemplo:
- Volumen de pruebas realizadas;
- Tiempo promedio para la publicación de los resultados;
- Productividad del equipo;
- tasas de retrabajo;
- Rendimiento operativo.
De esta forma, el laboratorio comienza a tomar decisiones basadas en datos concretos y no solo en percepciones.
6. Analizar la calidad del soporte técnico.
Incluso los mejores sistemas pueden requerir asistencia en ciertos momentos. Por lo tanto, la calidad del servicio ofrecido por el proveedor merece especial atención.
Además, un soporte eficiente contribuye a la continuidad operativa y reduce el impacto de posibles problemas.
Durante la evaluación, intente comprender:
- ¿Qué canales de atención al cliente están disponibles?
- Horario de atención;
- Tiempo de respuesta promedio;
- Disponibilidad para la formación;
- Frecuencia de las actualizaciones del sistema.
De esta forma, tendrá una idea más clara del nivel de asistencia que se le ofrecerá después de firmar el contrato.
7. Compruebe la integración con otros sistemas.
Actualmente, los laboratorios utilizan diversas herramientas para gestionar sus operaciones. Por lo tanto, es importante que el sistema LIS pueda integrarse con otras plataformas.
Entre ellos se encuentran:
- Sistemas ERP;
- Plataformas financieras;
- registros médicos electrónicos;
- herramientas de atención al cliente;
- Portales de resultados.
Además, la integración de sistemas reduce la necesidad de rehacer tareas y mejora el flujo de información entre departamentos. En consecuencia, aumenta la productividad y los procesos se vuelven más eficientes.
Errores comunes al elegir un sistema LIS.
Durante el proceso de selección, algunos errores pueden comprometer los resultados esperados. Por lo tanto, conviene conocer los más comunes.
Elegir basándose únicamente en el precio más bajo.
Si bien el costo es un factor importante, no debería ser el único criterio de evaluación. Al fin y al cabo, una solución limitada puede generar costos más elevados en el futuro.
Ignorar las necesidades específicas del laboratorio
Cada laboratorio tiene sus propias características. Por lo tanto, el sistema elegido debe estar alineado con la realidad operativa de la empresa.
No evaluar las capacidades de integración
Con frecuencia, la falta de integración conlleva retrabajos y reduce la eficiencia del proceso. Por lo tanto, este aspecto debe analizarse cuidadosamente.
Ignorando el crecimiento futuro
Un sistema que satisface las necesidades actuales puede no ser capaz de seguir el ritmo del crecimiento operativo. Por lo tanto, la empresa corre el riesgo de tener que cambiar de plataforma en poco tiempo.
No involucre al equipo en la evaluación.
Los profesionales que utilizan el sistema a diario pueden aportar información valiosa durante el proceso de selección. Por lo tanto, se recomienda encarecidamente la participación del equipo.
Elegir un sistema LIS es una decisión estratégica que repercute directamente en la calidad de los servicios prestados, la productividad del equipo y el potencial de crecimiento del laboratorio.
Por lo tanto, la evaluación debe ir mucho más allá del precio de la solución. Además, es necesario analizar cuidadosamente factores como la integración, la usabilidad, la seguridad, la escalabilidad y el soporte técnico.
Al tener en cuenta todos estos criterios, los gerentes aumentan significativamente sus posibilidades de elegir una solución capaz de satisfacer las necesidades actuales y futuras de la operación.
En definitiva, invertir en un sistema LIS adecuado significa preparar el laboratorio para un crecimiento sostenible, aumentar su eficiencia operativa y ofrecer un servicio cada vez mejor a los pacientes.
Si tiene preguntas sobre sistemas LIS, integración de laboratorio o automatización de procesos, póngase en contacto con nuestro equipo en WhatsApp. Estaremos encantados de compartir información que pueda ayudarle a evaluar las necesidades de su laboratorio.






